
Espacios seguros: Cómo instalar y mantener correctamente una casa para gatos al aire libre
Cuidar de un gato salvaje o de exterior tiene sus propias ventajas y es muy diferente a tener un gato como mascota. Los gatos salvajes rara vez interactúan con humanos y prefieren vivir de forma independiente. Puedes facilitarles la vida ofreciéndoles un refugio que puedan llamar hogar. En este artículo, analizaremos los componentes de una instalación exitosa de una casa para gatos de exterior.
Configuración de una casa para gatos al aire libre
La forma en que instales tu refugio exterior para gatos influirá mucho en si un gato se mudará o no. Aquí tienes algunos puntos clave a considerar al instalar una casa para gatos callejeros:
Ubicación:
Coloque la casa para gatos en un área tranquila y apartada, lejos de carreteras con mucho tráfico y de posibles peligros.
Asegúrese de que la ubicación sea accesible para los gatos pero que aún les brinde una sensación de seguridad.
Los lugares discretos y apartados mantendrán ocultos los movimientos del gato. Coloque la caseta en un área que ofrezca cierta cobertura o camuflaje, haciéndola menos visible para los depredadores. Cuanto más privado sea el lugar, mejor.
Orientación:
Coloque la entrada de la casa del gato lejos de los vientos predominantes para proporcionar un mejor aislamiento.
Si es posible, coloque la entrada de forma que no dé directamente a la lluvia ni a la nieve. Si puede, hágalo de forma que reciba sol por la mañana y sombra al mediodía. Esto también ayudará a mantener al gato caliente por la mañana y más fresco por la tarde.
Elevación:
Eleve ligeramente la caseta para gatos para evitar inundaciones durante las lluvias fuertes. Puede colocarla sobre ladrillos o una plataforma para mantenerla elevada. Si hay depredadores grandes cerca, puede colocarla en una plataforma elevada o en un lugar de difícil acceso.
Ventilación:
Proporcione una ventilación adecuada para evitar la condensación y mantener el interior seco. Es importante evitar que la caseta del gato esté sofocante, pero también que tenga corrientes de aire. Incluya pequeños respiraderos o huecos cerca de la parte superior del refugio.
Materiales:
Elija materiales duraderos y resistentes a la intemperie para la casa del gato, como madera o plástico.
Asegúrese de que los materiales sean no tóxicos y seguros para los gatos. Utilice materiales impermeables para garantizar que la caseta resista diversas condiciones climáticas.
Tamaño de la casa para gatos:
La caseta debe ser lo suficientemente grande como para que el gato se sienta cómodo, pero lo suficientemente pequeña como para conservar el calor. Debe proporcionar suficiente espacio para que el gato pueda girar y estirarse. Un espacio interior de entre 38 y 50 cm es ideal.
Entrada:
Asegúrese de que la caseta para gatos tenga una entrada de tamaño adecuado que le permita acceder fácilmente, pero que sea lo suficientemente pequeña como para mantener alejados a los animales más grandes. Un cuadrado de 15 a 18 cm debería ser suficiente. El refugio debe tener dos puntos de entrada y salida; esto le da al gatito una estrategia de escape si es acosado por un depredador. Agregue una solapa o una cubierta de puerta fijando un trozo de plástico grueso o vinilo a la entrada para crear una solapa por la que el gato pueda empujar. Recuerde que debe poder empujar en ambas direcciones. Esto ayuda a mantener el aire frío afuera y el calor adentro.
Limpieza:
Haga que la caseta para gatos sea fácil de limpiar. Considere techos con bisagras o tapas removibles para facilitar la limpieza y el mantenimiento. Inspeccione periódicamente el interior para asegurarse de que la cama se mantenga seca y cómoda. Reemplace la cama mojada o sucia de inmediato. La caseta no tiene que estar impecable, pero debe eliminar cualquier elemento insalubre.
Área de alimentación:
Si es posible, coloque la caseta cerca de una zona de alimentación designada para facilitar el acceso a la comida y el agua. Si proporciona comida a los gatos callejeros, no la coloque demasiado cerca. Hágalo de forma que minimice el riesgo de atraer depredadores. Considere usar comederos elevados o comidas programadas durante el día.
Qué poner dentro de la caseta para gatos de exterior
El objetivo al amueblar una casa para gatos callejeros es que sea cómoda y acogedora, a la vez que la aísle de las inclemencias del tiempo. Aquí tienes algunos artículos que puedes considerar:
Lecho:
La paja es un excelente aislante y no retiene la humedad tanto como las mantas o toallas. Proporciona calor y ayuda a mantener el interior seco. Evite el heno, ya que puede enmohecerse. Si es posible, eleve ligeramente la cama sobre una plataforma para evitar que entre en contacto directo con el suelo frío. Si bien la paja es preferible por sus propiedades aislantes, añadir una capa de cama más suave, como una manta de lana, puede hacer que el interior sea más cómodo siempre que se mantenga seco.
Aislamiento:
Use materiales aislantes para ayudar a retener el calor corporal del gato. Se pueden usar mantas, paja o un aislante especializado. Evite usar materiales como toallas o mantas que puedan absorber la humedad y humedecerse. Pruebe con un aislante reflectante que pueda atrapar y reflejar el calor corporal del gato, brindándole calor adicional. Colocar paneles de espuma en las paredes o el suelo de la caseta también puede añadir una capa adicional de aislamiento. Añadir capas de cartón a las paredes es una forma económica de ayudar a retener el calor y crear un ambiente más aislado.
Almohadillas térmicas:
En los meses más fríos, considere usar almohadillas o discos térmicos diseñados para exteriores. Asegúrese de que sean seguros y adecuados para gatos y siga las instrucciones del fabricante.
Hierba gatera o atrayente para gatos:
Espolvoree una pequeña cantidad de hierba gatera o un atrayente para gatos en el interior para alentar al gato a entrar y explorar.
Recuerda que los gatos callejeros pueden tener sus preferencias y podría llevarles un tiempo acostumbrarse al refugio. Proporcionar un entorno cómodo y cálido aumentará la probabilidad de que los gatos callejeros usen la casa, especialmente durante los meses más fríos. Cuidar de un gato callejero puede ser tan gratificante para ti como beneficioso para tu nuevo amigo felino.